Dónde
Tus promesas de amistad
Que aquel día susurraste a mis oídos
Dónde
Has olvidado la verdad
Que aunque duela, tu boquita profesaba
Dónde
Está la niña que perdido
Me encontró y que de la mano me guiaba
Dónde
Dónde la has escondido
Le pregunto al Sol
y no me responde
Acaso se esconde
En los templos del alcohol,
O en los bares del olvido
Donde
Bebemos de idéntico polonio
Un brindis de opiniones opuestas
Finas copas de cristal compuestas
Por el mismo y único demonio
El insomnio
Que nubla mi vista de repente
Que embota mi mente y me condena
Pena de muerte, muerto de pena
Busco no verte, me hundo en la arena
De un mudo reloj estropeado,
Me dicta que nunca nos veremos
Desnudos bajo un cielo estrellado
Con un nudo al cuello pues seremos
Mártires de un sueño inacabado
Me ahogo y tu me coges la mano
Me agarras fuerte, anclada a mi pasado
En vano escondes el vestido afilado
Con que cortas inocente mis venas
Me sueltas y te lanzas a salvarme
Te caes, no me alcanzas y no frenas
La caida que da fin a tu venganza
Al dejarme
Roto, acudo a los pedazos de palabras
Que esparcidas por el suelo te escribieron
Una copla a los alcoholes para que abras
A mi lado las botellas que rompieron
Los recuerdos escanciados como el vino
Seco y dudo de que fuera coincidencia
Encontraros a la vez en mi camino
A ti, a la confianza, a la paciencia
Y al destino,
Y no comprendes que ni en mi confío
Ni me fío de todo aquel que se proclama
Persona por ser más que quién no ama
A nadie que no sienta su vacío
No te importa
Este baile de zapatos de tacón,
De alabanzas a las musas del placer,
De baladas que nos cantan del saber
Que la ignorancia nos aporta, es el telón
De un mundo que no teme a la razón
Con tal de que no sea dictadora
En una obra teatral encantadora
Donde rigen la moral y el corazón.
Traidora
Con tus frases de torcida confianza
En un vals de copas envenenadas
De miradas y sonrisas y es la danza
De mis pies sobre baldosas olvidadas
Con las máscaras que ocultas tras tu cara
Mientras pides que me quite el antifaz
Y me gritas que te siga hacia la paz
Que prometen tus pupilas y la clara
Luna acobardada que se esconde
Cuando fumo en mi pipa chocolate
Cuando asumo que quizá el tiempo me mate
Y me tire por la borda allá por donde
No bailen mis pies
Ni canten desnudas
Mis rimas, ya ves,
Qué caras me salen las dudas.
Por qué te vas
Por qué te callas
Por qué me fallas
Por qué no estás
José Cuquerella
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