Le miró a los ojos y en sus labios
Notó ella que un beso resbalaba
Le miró pero triste se negaba
A ahogar en tal beso sus agravios
Con el fuego lento de la espera,
Que es lo peor de seguirla amando,
Fueron las cenizas rodeando
Por mirarla sus pupilas de madera
José Cuquerella
Comentarios
Publicar un comentario